10 Ejercicios para Mejorar la Atención (Niños y Adultos)

Los ejercicios para mejorar la atención son efectivos para mejorar esta capacidad mental en niños, adolescentes, adultos y personas mayores. ¿Tienes problemas de atención? ¿Tienes tendencia a distraerte o a menudo notas que no estás suficientemente atento?

La atención es un proceso cognitivo que tiene la función de elegir qué estímulos vamos a captar, por lo que realizar de forma adecuada esta tarea es de vital importancia. Lo bueno que tiene la atención es que puedes entrenarla y trabajarla para que mejore.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA ATENCIÓN?

Por una razón muy sencilla:

Si no prestamos atención de una forma adecuada, la información que llega a nuestra mente puede resultar distorsionada o incompleta, por lo que nos dificulta mucho realizar el resto de actividades cognitivas.

Por ejemplo: si tienes que realizar una tarea en el trabajo pero no prestas mucha atención a las instrucciones para realizarla, seguramente te costará mucho más que si atiendes correctamente, ya que te faltará información para saber cómo deberías hacerla.

10 EJERCICIOS PARA TRABAJAR LA ATENCIÓN EN NIÑOS Y ADULTOS

1. Presta atención al estímulo correcto

Para trabajar la atención, una de las tareas más importantes a realizar es aprender a fijarnos en esos estímulos correctos. Es decir: debes ser capaz de seleccionar esa información que sea relevante o de tu interés (los estímulos diana).

De lo contrario, podrías tener una gran capacidad de concentración o mucha facilidad para mantener tu atención durante largos periodos de tiempo a un estímulo, pero eso no te asegura que estés prestando atención a estímulos correctos, por lo que tu atención podría continuar siendo disfuncional.

Para trabajar esta atención selectiva puedes realizar un ejercicio en el que debas seleccionar un estímulo frente otros muchos estímulos distintos.

Por ejemplo, mediante una figura como la que se muestra a continuación, donde vemos un conjunto de estímulos distintos: letras vocales, letras consonantes, números pares, números impares.

El ejercicio consistiría en encontrar lo más rápido posible:

-Todas las letras T que contenga la figura.

-Todas los números 4 que contenga la figura.

-Todas las letras K que contenga la imagen.

Esta actividad se puede realizar con cualquier tipo de estímulos, no tiene por qué ser necesariamente números y letras, pueden ser dibujos, colores, figuras geométricas, etc.

Además, también puede variar la cantidad de estímulos. Cuanto más estímulos diferentes haya más difícil será la tarea, y por lo tanto realizarás un mayor trabajo atencional.

2. Distingue estímulos muy similares

Otra actividad muy útil para trabajar la atención selectiva es aprender a distinguir estímulos que puedan ser muy similares o prácticamente idénticos, pero que contengan alguna diferencia.

De este modo, no solo estarías aprendiendo a seleccionar adecuadamente esos estímulos a los que les quieres prestar atención y a apartar todos aquellos que sean distintos, sino que estarías aprendiendo a focalizar tu atención sobre los detalles de los estímulos diana.

Para hacerlo, una actividad eficaz son los típicos ejercicios de encontrar las diferencias entre dos dibujos prácticamente idénticos.

3. Diferencia los estímulos del estímulo

A veces nos pensamos que prestar atención a algo consiste fijarnos o concentrarnos en un estímulo concreto.

Sin embargo, la mayoría de veces, fijarnos en un solo estímulo no es suficiente, ya que el ser humano tiene tendencia a fijarse en aspectos generalmente grandes, y a veces obviamos que cada uno de esos estímulos tiene muchos detalles que no podemos pasar por alto.

Pongamos un ejemplo:

Estas trabajando y tienes que prestar atención a lo que te dice tu compañero respecto a la tarea que hay que terminar para esta tarde.

En principio, podríamos pensar que con sentarnos cerca suya y escuchar atentamente lo que nos dice ya será suficiente para prestar una buena atención respecto a lo que dice. Pero aunque pueda parecer raro, muchas veces no es así, sobre todo si nuestros procesos atencionales no son del todo buenos.

Quizá quedarnos con el significado global de lo que nos ha explicado no es suficiente, quizá la palabra o la frase que ha dicho al inicio de la conversación es más relevante de lo que hemos entendido.

Es por ello que aprender a prestar atención a estímulos más pequeños que muchas veces pasamos por alto puede resultar muy importante.

Ejercicio

Un ejercicio para practicarlo es el siguiente:

Ante esta tabla, debes encontrar en cada fila, el número que sea igual al que aparece en la izquierda de todo.

Si nos fijamos en la primera línea, el número 82325 está repetido solo una vez (en la tercera columna), pero los demás tienen números parecidos: el 8 y el 2 están en todas las columnas, el 3 en la segunda tercera y cuarta…

Si realizáramos esta tarea de la misma forma que podemos escuchar a nuestro compañero de trabajo sin fijarnos en exceso en sus palabras, nos podríamos equivocar y marcar otro número. En cambio, si realizamos un mayor esfuerzo de concentración lo haremos correctamente.

4. Acostúmbrate a trabajar con dos estímulos

Del mismo modo que es importante poder centrar tu atención en un solo estímulo relevante, lo es poder centrarla en dos. Y es que cuando aprendes a focalizar tu atención, no debes hacerlo solo ante un estímulo, sino sobre dos o más.

Con esta tarea en la que focalizas tu atención en dos estímulos, por un lado aprendes a seleccionar una cantidad pequeña de estímulos a los que prestar atención eludiendo a los demás, y por otro lado aprendes a dividir tu atención en dos estímulos distintos.

Así pues, ante esta tabla donde hay solo dos letras:

  • Escribe 1 debajo de P y escribe 2 debajo de B.
  • Hazlo lo más rápido que puedas y sin cometer errores.

5. Divide tu atención

Tener la capacidad de poder prestar atención a más de un estímulo a la vez es probablemente una de las mejores habilidades que tenemos.

Si nos fijamos, nuestro entorno está rodeado de estímulos, y lo más habitual es que tengamos que atender a más de una cosa a la vez.

-Estás haciendo la comida y hablando con tu hermana-

En esta simple situación, estás prestando atención a una gran cantidad de estímulos: a lo que te dice tu hermana, a lo que le dices tú, al agua que está hirviendo, a los filetes que están en la sartén, a la cantidad de sal que le has puesto…

Es por ello, que cuando entrenamos nuestra atención, también tenemos que entrenar nuestra capacidad de prestar atención a varias cosas a la vez.

Ejercicio

Para ello, el ejercicio que te propongo es el siguiente:

En esta imagen hay 4 figuras distintas. Coloca un número debajo de cada una de ellas lo más rápido que puedas.

De esta forma, mientras realices este ejercicio no podrás prestar atención a un solo estímulo, sino que tendrás que atender a 4 de forma simultánea.

6. Agrupa estímulos en una categoría

Cuando tenemos una gran cantidad de estímulos en los que nos queremos fijar primero de todo debemos agruparlos.

En el momento que somos capaces de agrupar estímulos, nuestra tarea atencional se simplifica, ya que organizamos nuestra mente para prestar atención de una forma dirigida y productiva.

Por ejemplo: tienes un archivador lleno de papeles y tienes que contar cuantos hay en total.

Te será muchos más fácil si los cuentas de 10 en 10 y los vas apartando que si intentas contarlos todos a la vez.

Pues con la atención sucede lo mismo, es mucho más fácil si vamos agrupando los estímulos que si los intentamos atender por separado.

Para practicar la agrupación puedes realizar el siguiente ejercicio:

  • Agrupa las estrellas de la siguiente imagen de tres en tres lo más rápido que puedas.
  • Cuenta cuantos grupo de estrellas hay en total
  • Cuenta cuantas estrellas hay en total
  • Cuenta cuantas estrellas quedan sin agrupar

7. Agrupa estímulos en varias categorías

Más importante que la tarea anterior es saber agrupar estímulos en categorías distintas.

Por ejemplo: imagina que vas a comprar y tienes que hacer la lista de las cosas que necesitas.

Cuando estés comprando, te será mucho más fácil si agrupas los alimentos que necesitas en función de la parada en la que los tienes que comprar que si apuntas uno en cada punto de la lista sin ningún orden.

Para trabajar este aspecto, se puede realizar un ejercicio idéntico al anterior pero que en vez de haber un solo estímulo (las estrellas), haya 4 o 5 estímulos (estrellas, triángulos, rombos, tréboles y cuadrados).

8. Invierte tu atención

Tener una buena capacidad atencional es especialmente importante cuando realizamos actividades costosas. Poder mantener nuestra atención cuando trabajamos o realizamos operaciones difíciles suele requerir de un mayor esfuerzo.

Para trabajar nuestra atención más profundamente, un buen ejercicio es realizarlo con números. En concreto con este ejercicio debes atender a los números que se presentan, y escribirlo en orden inverso.

Por ejemplo, ante el primer número 625, el inverso sería 526.

De esta forma, trabajas tu proceso atencional mientras realizas otra tarea de razonamiento:

Primero prestas atención al número, posteriormente a la operación necesaria para escribir su inverso y finalmente al número inverso resultante.

Se recomienda que en todas esas series en las que pueda tapes con una hoja el número original cuando escribas su número inverso.

9. Mantén tu atención visual

Mantener la atención en una actividad durante periodos prolongados de tiempo es una tarea difícil, muy sujeta a posibles distracciones o falta de concentración.

Por ello, es bueno ejercitarla.

Para hacerlo, se puede realizar el siguiente ejercicio:

  • Cada tabla contiene todos los números del 1 al 36 excepto uno.
  • Debes encontrar cuál es el que falta y escribirlo en la casilla marcada en azul
  • Hazlo lo más rápido que puedas.

10. Mantén tu atención auditiva

De la misma forma que con la atención visual sucede con la atención auditiva. Suele ser complicado escuchar algo durante largos periodos de tiempo sin que tu atención disminuya o te distraigas con otros estímulos.

Así pues, para trabajar este tipo de atención te propongo el siguiente ejercicio:

  • Pon tu programa de radio favorito y escúchalo con atención
  • Tu tarea no será escuchar el programa de forma general o quedarte con los conceptos de los que se hablan.
  • Tendrás que identificar una sola palabra, por ejemplo: el nombre de la emisora
  • Cada vez que escuches esa palabra, deberás apuntarla en un hoja.
  • Puedes realizar esta tarea con la máxima concentración posible durante unos 30 o 40 minutos.

¿Qué entendemos por atención?

La atención es ese mecanismo que está implicado de forma directa en procesos tales como la selección, distribución y mantenimiento de nuestra actividad psicológica.

Dicho de otra forma: a través de la atención elegimos qué estímulos queremos captar (estímulos diana) y qué estímulos queremos eludir.

Por lo que la atención es un proceso que podemos dirigir y nos permite discernir entre información relevante e irrelevante.

Es decir: puedes elegir esa información a la que le haces caso y esa a la que no le prestas atención.

Y es justamente aquí donde entra el dilema de este proceso: ¿prestamos atención realmente a cosas importantes? ¿y cuando lo hacemos somos capaces de mantenerla para no perder información?

Pues la realidad es que muchas veces no lo hacemos así, por lo que podemos ir perdiendo nuestra capacidad de prestar atención de una forma productiva, y esto puede convertirse en un problema.

10 HABILIDADES COGNITIVAS DEL SER HUMANO

Las habilidades cognitivas son las competencias relacionadas con la cognición, es decir, la facultad, consciente o inconsciente, de tomar la información que se recibe, y procesarla en base a conocimientos previamente adquiridos.

Sin embargo, pocas veces prestamos atención a cuáles son esas capacidades cognitivas, cómo actúan y qué mecanismos intervienen en los numerosos procesos mentales que realiza nuestro cerebro a diario.

Cuando hablamos de habilidades, estamos hablando de todas esas capacidades que tiene nuestro cerebro para funcionar y trabajar con la información que adquirimos de nuestro ambiente.

¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES MÁS IMPORTANTES?

PERCEPCIÓN

La primera habilidad cognitiva que ponemos en marcha para poder obtener cualquier tipo de información de nuestro ambiente es la percepción. Es el proceso que tiene la función de codificar y coordinar las diversas sensaciones elementales para darles un significado.

¿Y por qué es importante la percepción?

  • Porque el ser humano tiene la necesidad de adaptarse al medio.
  • Porque el medio en el que vivimos es complejo y cambiante.
  • Porque la percepción ordena la materialidad y crea nuestra realidad.
  • Porque si no percibimos las cosas, estas no pueden entrar en nuestra mente.

Cuando lees, escuchas o tocas cualquier cosa, la primera función que pones en marcha es la percepción:

  1. Los estímulos llegan a nuestros receptores.
  2. Los receptores envían la información a nuestro cerebro.
  3. Una vez la información está en nuestro cerebro se puede empezar a procesar.

Esto significa que la manera en que ves las cosas, las percibes y las interpretas, es el punto de salida para poder realizar el resto de funciones cognitivas, ya que modula la forma con la que la información llega a tu cerebro.

Además, lo que hace especial esta habilidad cognitiva es que a diferencia de las otras capacidades cognitivas, está más marcada por determinantes psicológicos internos que por capacidades cognitivas.

Aspectos como la experiencia, los miedos, las obsesiones, los deseos, las expectativas o los valores, modulan la percepción, por lo que nuestro estado psicológico juega un papel muy importante a la hora de determinar la forma en la que llega la información a nuestra mente.

LA ATENCIÓN

A parte de la percepción, otra función cognitiva que juega un papel fundamental en la entrada de la información en nuestro cerebro es la atención.

A la hora de recibir información, tan importante es la forma con la que la percibimos, como los elementos a los que le prestamos atención. Dicho de otra forma, la atención modula los componentes que percibiremos.

Nuestro cerebro capta numerosos estímulos, pero sólo algunos son conscientes, el resto son percibidos subliminalmente. La atención es pues, un proceso que elige qué estímulos vamos a captar. Es una especie de filtro que tiene nuestra mente para introducir en nuestro cerebro esa información que sea relevante.

La atención es un proceso adaptativo, ya que nos permite captar mejor el ambiente y responder de una manera eficaz.

Además, como ya sabrás, la atención la podemos dirigir. Más concretamente la atención realiza 3 procesos:

  • Procesos selectivos: cuando debemos dar respuesta a un solo estímulo o tarea.
  • Procesos de distribución: cuando debemos atender a varias tareas a la vez.
  • Procesos de mantenimiento o sostenimiento: cuando debemos atender durante periodos de tiempo relativamente amplios.

Podríamos decir que la atención, juntamente con la percepción, son dos capacidades que poseemos lo seres humanos que actúan como prerrequisitos para que la información llegue a nuestro cerebro, y por lo tanto juegan un papel fundamental en el resto de los procesos cognitivos.

Es decir:

Si percibes las cosas de forma adecuada y prestas atención a cosas relevantes, los procesos mentales que hagas posteriormente se verán beneficiados, ya que estarán trabajando con información adecuada.

Sin embargo si percibes las cosas de una forma distorsionada, prestas atención a estímulos irrelevantes o eres incapaz de mantener tu atención en aspectos importantes, tus procesos cognitivos tendrán una dificultada añadida, ya que la información que tendrán para trabajar no será adecuada.

COMPRENSIÓN

Una vez la información ha llegado a las neuronas de tu cerebro, el siguiente elemento indispensable para que las tareas realizadas por la atención y la percepción no queden en vano es la comprensión.

La comprensión, como bien sabrás, hace referencia a «entender» la información que nos acaba de llegar. Sin embargo, no podemos definir la comprensión como un único proceso, o una única capacidad, sino como un conjunto de ellas.

La comprensión implica una serie de procesos como el análisis, la crítica o la reflexión, los cuales son articulados por nuestra mente de una forma interactiva. Así por ejemplo, cuando lees una noticia en el diario, para comprender su contenido entran en juego factores como:

  • Tu conocimiento general (tu memoria) sobre el mundo y más concretamente sobre el tema del que trate la noticia.
  • Tu percepción sobre la noticia, la atención que le prestes, y el modo en que lo codifiques a través de la memoria de trabajo.
  • Tu lenguaje, el cual te permite recuperar el significado que tienes almacenado en tus neuronas sobre cada palabra que leas.

La interacción entre estos procesos, dictaminará tu capacidad de comprensión ante cualquier información que quieras que se quede guardada en tus neuronas, es decir, ante cualquier información que percibas y le quieras prestar atención.

MEMORIA

Una vez la información procesada llega a tu cerebro, el mecanismo que se pone en marcha es la memoria (eso que recordamos). ¿Pero qué entendemos por memoria? Quizá como dijo Cofer:

Si nuestras memorias fueran perfectas y no fallaran nunca en los momentos de necesidad, probablemente no sentiríamos el menor interés por ellas”.

Esta afirmación concibe la memoria como un mero recuerdo, o mejor dicho, como un conjunto de recuerdos e información almacenada, pero, la memoria es mucho más que eso.

Y te preguntarás… Si la memoria no es recuerdo ¿qué es? Pues la memoria es un proceso o conjunto de procesos que permiten codificar, almacenar y recuperar la información, una vez ésta «ha entrado» en nuestras neuronas.

Para ver más claramente todo lo que implica la memoria, vayamos a ver los distintos tipos de memoria que poseemos.

Memoria sensorial

La sensorial es una memoria de escasísima duración (de 1 a 3 segundos) que trabaja junto al sistema de percepción para procesar la información que queremos que entre en nuestra mente.

Es decir, cuando percibimos cualquier estímulo, nuestro cerebro ya empieza a recordar, y a través de esta memoria sensorial, se proporciona a nuestro sistema perceptivo la cantidad de tiempo justa para poder memorizar el elemento que está entrando.

Memoria a corto plazo

La memoria a corto plazo actúa como una memoria de trabajo: cuando la memoria sensorial ha hecho ya su trabajo que nos ha permitido percibir la información, entra en juego esta memoria a corto plazo (que dura de 18 a 30 segundos).

Esta memoria de corta duración mantiene disponible (memoriza) la información que se acaba de percibir durante unos segundos para que se pueda almacenar correctamente.

Además, esta memoria de trabajo también reactiva materiales almacenados en la memoria a largo plazo, para poder integrar la nueva información con la que ya se poseía anteriormente.

Memoria a largo plazo

Una vez han actuado la memoria sensorial y la memoria a corto plazo, aparece la memoria a largo plazo, «la memoria con mayúsculas».

Este tipo de memoria, es lo que popularmente se conoce como «memoria», y contiene toda esa información que ya ha sido almacenada en nuestro cerebro, contiene nuestros recuerdos.

LENGUAJE

Estrechamente ligado a la memoria encontramos el lenguaje. Por lenguaje se entiende la capacidad de relacionar un sistema de códigos, con significados de objetos del mundo exterior, así como sus acciones, cualidades y relaciones entre los mismos.

El lenguaje se podría considerar una forma especial de memoria, que nos permite recordar de forma automática la relación entre una palabra y un significado.

ORIENTACIÓN

Por orientación entendemos el conjunto de funciones psíquicas que nos permiten darnos cuenta, en cada momento, de la situación real en la que nos encontramos. Dicho de otra forma, tus experiencias y recuerdos hacen posible que tengas conciencia sobre tu propia persona y de tu situación en el espacio y el tiempo.

Sin embargo, tu orientación no es un simple recuerdo, es la conjunción de múltiples recuerdos y conocimientos que se juntan. Por ejemplo: Cuando estás en una carretera de un sitio desconocido para ti, puedes tener capacidad para orientarte mientras conduces.

Pero esa capacidad de orientación no es un simple recuerdo, entran en juego muchas otras capacidades:

Puede ayudarte que te hayas mirado el mapa anteriormente y recuerdes algún aspecto de la carretera, es posible que tu conocimiento sobre el país o la comarca en la que te encuentras también colabore a la orientación, o que tu conocimiento más general sobre el funcionamiento típico de carreteras y vías resulte clave para que te orientes.

La interacción de distintas partes de nuestro cerebro y distintos procesos mentales, posibilita que tengamos una capacidad general que nos permita orientarnos tanto en el espacio, como en el tiempo como en persona.

PRAXIAS

La praxis es la capacidad que tenemos para realizar movimientos voluntarios, intencionados y organizados. La capacidad que te permite realizar cualquier movimiento con cualquier parte de tu cuerpo, está regulada por las regiones específicas de tu cerebro que conforman las praxias.

Existen 4 tipos de praxis distintas.

  • Praxias idemotoras: capacidad que te permite realizar gestos simples de forma intencionada, como por ejemplo saludar con la mano.
  • Praxias ideatorias: capacidad de manipular objetos con requerimiento de una secuencia de gestos y movimientos, como por ejemplo recortar una hoja con las tijeras.
  • Praxias faciales: capacidad de mover partes de la cara con un objetivo, como dar un beso.
  • Praxias visoconstructivas: capacidad de planificar y realizar movimientos para organizar un serie de elementos en el espacio, como hacer un dibujo.

FUNCIONES EJECUTIVAS

Las funciones ejecutivas podrían ser concebidas como «el pegamento» de nuestras capacidades cognitivas. Son ellas las que se encargan de poner en marcha, organizar, integrar y manejar el resto de funciones que posee nuestro cerebro.

Pongamos un ejemplo:

Quieres hacerte un huevo frito. En tu memoria a largo plazo está perfectamente almacenado que para hacerlo primero tienes que coger una sartén, verterle aceite y esperar que se caliente, romper el huevo y ponerlo encima del aceite hirviente.

Hasta aquí muy bien, lo recuerdas perfectamente. Sin embargo, ¡sin tus funciones ejecutivas serías incapaz de hacerlo!

Y es que sin ellas, no sería capaz de percibir la situación, hacer funcionar correctamente tu memoria de trabajo para recordar que acabas de coger la sartén, juntar esa información con tus recuerdos de cómo se hace un huevo frito o planificar adecuadamente esos recuerdos.

RAZONAMIENTO

El razonamiento sería como «el plus» que contiene nuestro cerebro para poder realizar operaciones superiores. Con el razonamiento somos capaces de realizar funciones organizadoras relacionadas con la lógica, la estrategia, la planificación o la resolución de problemas.

El razonamiento nos permite integrar la información que tenemos almacenada en nuestras neuronas, de manera que podamos «adquirir nuevos conocimientos a través de lo que ya conocemos».

Con esta capacidad cognitiva aparecen nuestras ideas, los juicios o las conclusiones.

METACOGNICIÓN

Finalmente, una última capacidad cognitiva que me gustaría comentar es esa que va más allá de la cognición, la metacognición. Las capacidades metacognitivas controlan, dirigen, mejoran y aplican la resolución de problemas sobre las capacidades cognitivas.

Dicho de otra forma, la metacognición es eso que nos permite aprender la forma de funcionar de nuestro cerebro, encargándose de cosas como:

  • Diseñar los pasos a seguir,
  • Autorregular nuestras acciones y nuestros procesos de pensamiento.
  • Evaluar el funcionamiento de las cosas,
  • Adquirir capacidad para anticipar (forward)
  • Adquirir capacidad para mejorar (feedback).

Referencias

  1. Carrol, J.B (1993). Human cognitive abilites a survey of factor-analytic studies. University of North California at Chapel Hill.
  2. Herrera, F. Habilidades Cognitivas. Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación Universidad de Granada.
  3. Watanabe, K. Funahashi, S 2014). Neural mechanisms of dual-task interference and cognitive capacity limitation in the prefrontal cortex. Nature Neuroscience (17), 601–611.

ALUMNOS CON DISLEXIA: ESTRATEGIAS PARADOCENTES

¿QUÉ ES DISLEXIA?

La dislexia es una deficiencia de la lectura, la escritura y el aprendizaje. Su causa es una alteración de las zonas cerebrales del lenguaje. Afecta a un 5% de los niños de 7 a 9 años, sobre todo varones. Se le atribuye una base genética y no está relacionada con la inteligencia. Sus manifestaciones son muy variadas, dependiendo de la edad del niño y de la intensidad del trastorno. Se pueden observar déficits en las funciones relacionadas con la memoria, el vocabulario, las áreas motrices y el habla. En la etapa preescolar ya se pueden detectar alteraciones significativas en el lenguaje, la motricidad, la percepción y la falta de madurez en general, por lo que, sabiendo que no se cura sólo con el paso del tiempo, se requiere de un diagnóstico temprano para poder ayudar el niño oportunamente. Por ello, los educadores no deben dudar en consultar ante las primeras sospechas de dislexia.

¿Por qué se produce?

Para entender que ocurre en el cerebro de un niño con dislexia, conviene explicar de manera sencilla cómo funciona éste y cómo se lleva a cabo el proceso de la lectura:

El cerebro humano está formado por dos hemisferios derecho e izquierdo, que se comunican entre sí. Cada hemisferio está especializado en ciertas funciones. El hemisferio izquierdo se especializa en los procesos de lenguaje, mientras que el derecho se especializa en la información visual y espacial.

Además, no trabajan exactamente del mismo modo, sino que el hemisferio izquierdo procesa la información secuencialmente, o sea, unos datos tras otros, mientras que el derecho lo hace simultáneamente, o sea, muchos datos a la vez. Al leer, se combinan los dos tipos de estrategias en el manejo de la información por ambos hemisferios. Pero en los niños disléxicos, la disfunción o fallo en el hemisferio izquierdo afecta la velocidad de procesamiento de la información, lo que incapacita al niño para procesar cambios rápidos de estímulos o sucesiones, tanto en el área visual como auditiva.

Conocer cuál es la alteración concreta que causa la dislexia es más difícil. Los enfoques cambiaron en los últimos treinta años y actualmente, los estudios se

centran en la relación existente entre el lenguaje hablado y el escrito, intentando comprender la naturaleza y la calidad del análisis fonema grafema, es decir la relación pronunciación – escritura y la automatización durante la lectura. Si bien, hay distintos tipos de dislexia de acuerdo a las alteraciones presentadas, se atribuye al fallo fonológico la base patogenética de las dislexias.

¿Cuáles son los síntomas que deben alertar al educador?

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje, por lo tanto evolutivo y los síntomas cambian a medida que el niño crece. Así ya es posible apreciar en la etapa preescolar pequeños detalles o signos que pueden hacernos sospechar que un niño es disléxico. Entre los 6 a 12 años los síntomas son más evidentes, o al menos, más conocidos. A partir de los 12 años se hacen muy claras las alteraciones del aprendizaje.

Para que un niño sea disléxico, no es necesario que presente todos los síntomas que a continuación se detallan, aunque tampoco lo es por observarse sólo alguno de ellos.

Preescolares (niños de 3 a 5 años)

  • Desarrollo lento del vocabulario y retraso en el desarrollo del habla con dificultades para articular o pronunciar palabras.
  • Torpeza al correr, saltar y brincar.
  • Dificultad para seguir instrucciones y aprender rutinas
  • Falta de atención y aumento de la actividad e impulsividad.
  • Dificultad para abotonar y abrochar o subir un cierre o cremallera.
  • Retraso para memorizar los números, el abecedario, los días de la semana, los colores y las formas.
  • Falta de control y manejo el lápiz y de las tijeras.
  • Aparición de conductas problemáticas en sus habilidades sociales.

Escolares (niños de 6 a 11 años)

  • Invierte letras, números y palabras.
  • Confunde el orden de las letras dentro de las palabras.
  • Dificultad para conectar letras y sonidos y en descifrar las palabras aprendidas.
  • Confunde derecha e izquierda y escribe en espejo.
  • No completa una serie de instrucciones verbales.
  • Presenta dificultad en la pronunciación de palabras, invirtiendo, sustituyendo o invirtiendo sílabas.
  • Traspone las letras, cambia el orden e invierte números.
  • Su comprensión lectora es pobre.
  • No toma o agarra bien el lápiz.
  • Su coordinación motora es pobre, se confunde con facilidad y es propenso a accidentes.
  • Es lento para recordar información.
  • Su trastorno en la coordinación motora fina le da mala letra y pobre caligrafía.
  • Tiene problemas acerca del tiempo y no logra saber la hora, día, mes y año.
  • No logra escribir pensamientos, ni organizarlos; su gramática y ortografía son deficitarias.
  • Muestra dificultad en el aprendizaje de conceptos numéricos básicos y no puede aplicarlos en cálculos o en la resolución de problemas.

De 12 años en adelante

  • Tiene problemas de concentración cuando lee o escribe.
  • Falla en la memoria inmediata, no recordando lo leído por su dificultad con la comprensión de la lectura, el lenguaje escrito o las destrezas matemáticas.
  • Interpreta mal la información, por su falta de comprensión de conceptos abstractos y porque lee mal.
  • Muestra dificultades en organizar el espacio, sus materiales de trabajo y sus pensamientos al escribir o al hablar.
  • No logra planificar su tiempo ni tiene estrategias para terminar a tiempo sus tareas.
  • Trabaja con lentitud y no se adapta a ambientes nuevos.
  • No funcionan sus habilidades sociales y no logra hacer amigos ni entender las discusiones.
  • Finalmente evita leer, escribir y las matemáticas, tendiendo a bloquearse emocionalmente.

.¿Cómo puede ayudarlo el educador?

Ante todo, debe recordar que su actitud debe ser positiva y constructiva, ya que para tener éxito en los estudios el alumno disléxico sólo requiere una enseñanza diferente. Si bien sus necesidades particulares deberán ser atendida por un profesional especializado en dislexia, le será muy útil la aplicación de las siguientes estrategias para aprender:

  • Tener bien claro lo que usted espera del niño, aceptando que haga preguntas durante las lecciones y asegurándose si ha entendido las instrucciones.
  • Comprobar que el entorno sea estructurado, previsible y ordenado, ya que los niños con dificultades disléxicos responden mejor cuando se dan ciertas premisas.
  • Aceptar y admitir que su alumno tardará más tiempo en aprender y que se cansará más rápidamente que los demás niños.

Ejercicios para Controlar el Déficit de Atención en Niños.

Técnicas para tratar el trastorno por déficit de atención en niños

Una de las técnicas es modificar y compensar en lo posible, esas conductas típicas y recurrentes que tienen efectos negativos en el día a día del niño y sus padres.

A través de estos ejercicios claves que te presentamos podrás reducir en el niño la inquietud motriz y la impulsividad, que suelen ser las principales fuentes del problema, a través del aumento de su atención y el aumento de su capacidad cerebral.

El principal objetivo de los ejercicios es cambiar los hábitos, conductas y actitudes negativas que el niño tiene ante ciertas situaciones y enseñarle a su mente nuevas formas de reaccionar ante esa situación.

Estos ejercicios son ideales para controlar el déficit de atención en niños de preescolar y de primaria:

1. Realizar Rompecabezas

Es una dinámica fácil de ejecutar y que además mantendrá a tu hijo concentrado y lo ayudará a desarrollar su inteligencia espacial: los rompecabezas, atraen la atención del niño desde principio a fin, puede ser que se levante un par de veces, pero luego regresará para terminar lo que en algún momento empezó.

Los rompecabezas contribuirán a solucionar los problemas de atención y mejorar la memoria del niño.

2. Lectura de cuentos

Tal vez las dinámicas más divertidas son las que mantienen la atención del niño, pero también es necesario el desarrollo de su capacidad de concentración para su día a día en el colegio, por ejemplo; y leer un cuento de noche puede ser una buena alternativa.

Es importante que tú como padre contribuyas en esta tarea y después puedas hablar con él un poco sobre la historia. Una buena idea sería hacerlo también en la mañana.

3. Separar elementos

Otra excelente dinámica es la separación de elementos, para ello debes reunir una cantidad de objetos con características diferentes: color, tamaño y forma.

La tarea que tiene el niño es la de agrupar y clasificar los objetos presentados según sus características comunes. Esto ayuda a que los niños presten atención a cada una de las características de los grupos de objetos y desarrollen su concentración, destreza y salud mental.

4. Laberinto

Uno de las ejercicios para niños con tda o tdah que puedes realizar en casa es un laberinto con cuerdas que se enreden por distintas habitaciones de la casa y que conduzca a una bolsa de dulces o a un premio. Al abandonar la cuerda o al distraerse, será penalizado con un caramelo menos.

En esta dinámica se pueden divertir muchísimo y, además pasar una tarde diferente. Si tu hijo es más grande puedes aplicar la técnica del laberinto, pero utilizando papel y lápiz.

5. Colorear sin espacios

Si no tienes tanto tiempo como para planear la dinámica del laberinto, otra opción es pedirle a tu hijo que coloree una hoja sin dejar espacios en blanco.

Puedes empezar aplicando el ejercicio con una hoja tamaño carta e ir aumentando de tamaño y, de la misma manera, podrá ser dos veces por semana, pero lo recomendable es que se realice cotidianamente. Un adulto debe supervisar el ejercicio porque el niño tenderá a desistir en finalizar el trabajo.

6. Inteligencia espacial

Los ejercicios de inteligencia espacial son sumamente positivos para ejercitar la memoria y capacidad de concentración de tu hijo. A partir de imágenes con símbolos, colores, relojes, formas abstractas, letras o números que sigan un patrón determinado, el niño deberá ordenar las figuras de acuerdo con la secuencia que vienen llevando.

7. Otras dinámicas para la atención para realizar en casa

En casa se pueden realizar muchas dinámicas para el desarrollo de las habilidades del pensamiento de tu hijo, como por ejemplo: ubica varios elementos en un sitio, en un orden determinado, luego varía la colocación para que él vuelva a organizarlos en el orden estipulado.

Otro ejercicio podría ser, nombrar varios objetos y posteriormente guardarlos en una caja, para que el niño repita el nombre de todos los objetos que están es su interior. Realmente puedes hacer muchos ejercicios con tu hijo, todo depende de tu creatividad e iniciativa, recuerda que esas tareas ayudan a potenciar la capacidad de atención de tu hijo.

Desde siempre se ha dicho que el apoyo de los padres es muy importante, pero no imprescindible; sin embargo, en este caso donde la familia tenga un niño con déficit de atención, este miembro del hogar necesita la mayor supervisión posible y un apoyo incondicional que solo pueden ofrecer padre y madre.

También puedes realizar con tu niño mapas conceptuales o mentales, este tipo de herramientas pueden resultar efectivas para controlar el déficit de atención que pueda tener tu niño durante el momento de estudio debido a que su elaboración requiere concentración y adicionalmente, pueden fomentar la creatividad y la organización en tu niño/a. Visita nuestra de mapas conceptuales y mentales para aprender más sobre este tema.

En niños con déficit de atención, ten precaución con:

Excesiva Televisión: Estudios especializados han revelado que la violencia, el exceso de publicidad y programas no educativos que se trasmiten por la tv, pueden tener un impacto negativo en el niño, puesto que el cerebro de éste no cuenta con suficientes sustancias que le ayudan a bloquear y seleccionar el contenido que ve, por tanto todo lo que observa en la televisión es grabado en su memoria.

Videojuegos: Investigaciones demuestran que éstos reducen la línea base de la actividad del cerebro, lo que hace que el niño esté hiper-enfocado en esta actividad, lo que puede ocasionar adicciones y que el niño no tenga límites razonables entre la realidad y lo virtual.

Además, estos momentos del día son pasivos y le quitan tiempo al niño para aprender habilidades y desarrollarse de una forma positiva en cuanto al TDA. Efectivamente, la tv y los videojuegos pueden dificultarle al niño la mejora de su aprendizaje y las habilidades sociales a la vez que trunca el desarrollo de su capacidad cerebral.

Dinámicas positivas para el desarrollo del niño con déficit de atención:

  • Los deportes en equipo son una de las principales dinámicas que ayudarán a tu hijo, como el basquetbol, beisbol, futbol, vóleibol y cualquier otro deporte en el que el niño pueda compartir con otros de su edad, tomar modelos de comportamiento y aprender a socializar mejor. Este aprendizaje resulta importante para niños con problemas de conducta.
  • También puede realizar otros deportes como el tenis, que aunque no se juega en equipo es un deporte que necesita de mucha concentración.
  • Son recomendados también el Karate o Tae Kwon Do, porque tienen como guía a un instructor y deben seguir ciertas instrucciones que le harán mantener la atención, control físico y mental y mucha concentración.
  • Expertos también recomiendan que el niño con TDA practique teatro, porque le permite representar varios personajes y es una excelente salida para la creatividad y la imaginación del infante.
  • También puede realizar actividades como natación y clases de arte o música.

Estimulación del lenguaje: Actividades de lenguaje para niños

Qué es el lenguaje

El lenguaje es la capacidad propia del ser humano para expresar pensamientos y sentimientos por medio de la palabra. Es necesario que desde muy pequeños fomentemos la estimulación del lenguaje en los niños, mejorando su capacidad futura y evitando posibles trastornos del lenguaje. Para estimular el lenguaje en los niños es importante que estos se mantengan motivados y que haya la mayor interacción.

Cómo trabajar la estimulación del lenguaje

A partir de los 2 años de edad, los niños ya poseen un abanico de palabras que ha enriquecido su léxico. Pronto comenzarán a desarrollar el habla fluida y con ello, un mundo de posibilidades de comunicación se abre ante sus ojos. Pero es sugerible que, como docentes o padres, ayudemos al niño a que enriquezca este mundo tan vasto al que ahora se asoma: el habla y el lenguaje.

A continuación vamos a explicarte unos jercicios básicos para estimular el habla en los niños

Ejercicios prácticos para estimular el lenguaje

  1. Contando cuentos

Leer un cuento a los niños de dos años en adelante ayuda a que, poco a poco, comiencen a comprender aquello que se les está contando y, a su vez, estimular el habla. No debe asombrarnos que los niños no respondan rápidamente a la comprensión de los relatos. Este es un proceso y, como tal, debemos facilitarles esta tarea relatando cuentos que sean acordes a su edad.

  • Cantando canciones

Enseñar canciones infantiles ayuda a que los niños no sólo estimulen su sentido del oído y atención, sino que también promueve la motricidad gruesa cuando dichas canciones indican que el niño debe acompañar la misma con movimiento de brazos, piernas, manos, cabeza, etc, a la vez que fomenta las relaciones de comunicación entre sus compañeros. Esto favorece el habla como medio de comunicación entre ellos.

  • Fotos o imágenes: ¿Qué estamos haciendo?

Mostrarles fotos a los niños, favorece su interés por la comunicación. En estos casos se sugiere que las fotos sean de personas conocidas por ellos (familiares, por ejemplo) para que ellos puedan relatar qué es lo que la familia está haciendo en esa fotografía o bien, quiénes son los que aparecen en dicha foto. Tras realizar estas simples preguntas el niño comenzará a hablar y, poco a poco, irá enriqueciendo su lenguaje.

  • Los títeres o las marionetas

Las obras infantiles que usan marionetas o títeres favorecen el habla en los niños. En estos casos, sugerimos que los mismos personajes (títeres) interactúen con los niños. Esto llama poderosamente su atención y ayudará a que ellos se animen a hablar.

  • Utilizar la tecnología para ayudarles a los niños pequeños: grabadora de voz

La tecnología puede enseñarles rápidamente el tono de su propia voz, así como también la intensidad con la que el niño habla. De este modo no sólo se estimula el habla sino también la escucha, parte esencial para que los niños hablen del modo adecuado.

  • Ejercicios para mejorar la pronunciación

Es sabido que, para fortalecer las mandíbulas, muchos pediatras recomiendan la estimulación mediante la masticación, así como también sacar la lengua o cualquier ejercicio facial o de gesticulación.

Actividades para estimular el lenguaje infantil

Otras actividades que podemos realizar para la estimulación del lenguaje infantil:

  • Cuando el niño este jugando con algún muñeco, puede nombrarle cada parte del cuerpo del muñeco, señalarla y tocarla.
  • Muéstrele al niño varios objetos con diferentes colores y pídale por ejemplo que lede «la manzana roja», «el lápiz azul». Después se le suprime la ayuda de darle el nombre del objeto y solo se le pide el color, finalmente será el niño quien haga las peticiones al adulto.
  • Léale un cuento que tenga dibujos vistosos, luego se le pide  que mencione a los personajes y que explique qué hacen en los dibujos. Después de leer el cuento pídale al niño que invente un título, o el final del cuento.

6 Consejos que debe tener presentes a la hora de la estimulación del lenguaje en los niños

  • Es muy importante respetar el ritmo personal del niño cuando se expresa.
  • No interrumpa al niño cuando este contando algo.
  • No se anticipe a las respuestas aunque el niño tarde en darlas.
  • Si el niño comete errores en su lenguaje, no se ría, estimúlelo repitiendo constantemente la expresión. También se puede utilizar el método de corrección indirecta de las palabras del niño, respondiéndole frecuentemente, repitiendo sus frases, corrigiendo las palabras mal dichas y añadiendo las que no dice, pero siempre después de que él haya acabado de hablar.
  • Utilice constantemente un lenguaje claro y adulto, evitando los diminutivos y el lenguaje infantilizado.
  • Acostumbre al niño para que aprenda  a escuchar y que él también sea escuchado. A mirar  a los ojos de la  persona que habla, a no interrumpir a los demás hasta que no hayan acabado su frase o comentario.

¿Cuándo debemos preocuparnos por el lenguaje en nuestros hijos o alumnos?

  • Debe llamarnos la atención un niño que con 6 meses no hable, no sonríe ante la voz de un adulto o no responde al llamado por parte de éste.
  • Si ha cumplido 1 año y no emite ninguna sílaba ni señala con el dedo.
  • Si al cumplir los 18 meses no emite sonido para comunicarse con los adultos o llamar su atención o si no reconoce personas u objetos cuando se les muestra.
  • Si a los 2 años no empezó a decir algunas palabras sueltas tales como mamá, papá, agua, pan o bien onomatopeyas como guau-guau; pío-pío, etc
  • Si cumplidos los 3 años el niño no entiende una oración sencilla como “tráeme el balón” y no emite 2 palabras juntas que tengan sentido.

Boundin’ La Oveja Rapada

Boundin’  es un corto de animación infográfica del año 2003. Nos muestra a un cordero cuyo elegante baile es muy popular entre el resto de animales del entorno, pero un día es esquilado, lo que le hace perder la confianza en sí mismo ante las burlas de sus vecinos. En este estado es cuando un jackalope (conejílope en España y liebrenado cangurín en Latinoamérica), le enseña las ventajas de saltar en lugar de bailar. El cordero conviene en ello y su popularidad se recupera entre los vecinos.

La historia se desarrolla a través de una canción, y la moraleja de la historia es no dejarse vencer por las adversidades. La vida sigue y puede cambiar, o nosotros podemos hacerla cambiar. El cordero así lo ve, y afronta con nuevos ánimos el ciclo anual de esquilado, que ya no le importa.

Conozca los mitos y verdades de la salud visual.

Para prevenir problemas visuales hay que acudir con el oftalmólogo de manera regular

Es importante que la población conozca estos datos porque cada vez más son las personas afectadas por problemas visuales, que van desde el común “ojo rojo” hasta el glaucoma, muchos de estos derivados de patologías que se pueden prevenir con buenos hábitos y alimentación adecuada.

“Nuestros ojos generan el 80 por ciento de los estímulos en el cerebro. El desarrollo de la vida depende mucho del buen cuidado de nuestros ojos”, dijo el oftalmólogo Fernando Noriega, ayer en El Consultorio, de prensalibre.com, con motivo del Día Mundial de la Visión, que se celebra el segundo jueves de octubre.

El experto, quien resolvió dudas sobre mitos y verdades de la salud visual, hizo énfasis en que toda persona, desde que nace, debe acudir con un especialista porque, aunque hay ciertos problemas de la vista que son hereditarios, muchos surgen “porque no se detectan ni se corrigen a tiempo”.

Prevención

En niños, unos de los problemas más comunes de la vista son el estrabismo, conocido comúnmente como “ojos desviados” y la ametropía —enfoque inadecuado de la imagen sobre la retina—.

“El 25 por ciento de la población escolar sufre de algún problema visual como miopía o hipermetropía”, resaltó el médico.

En recién nacidos, es importante que en los primeros 40 días de vida se revise su visión, pues “a veces se dan problemas de retinopatía prematura —tumor maligno en la retina— que pueden tratarse si se detecta a tiempo”, agregó.

En adultos, la incidencia de diabetes e hipertensión pueden incluso llegar a causar ceguera.

Noriega sugiere someterse a un chequeo anual o cada dos años y llevar un estilo de vida sano.

Mito

Todo es hereditario

Hay varios problemas visuales que son hereditarios, como el glaucoma en los adultos o las que se derivan de diabetes, por ejemplo. Sin embargo, muchos son adquiridos por no saber prevenirlos. Entre estos están aquellos generados por rubéola, herpes o toxoplasmosis en las mujeres embarazadas, indicó Noriega.

Verdadero

Productos de higiene afectan

Algunos productos que incluyen químicos pueden afectar la salud visual. Según Noriega, “los cosméticos, depende del lugar donde se apliquen, pueden causar daños al sistema glandular”. Para limpiarse el contorno de los ojos recomienda usar champú de bebés,  cuyos componentes no irritan.

Verdadero

Al “ojo rojo” hay que prestarle atención

El famoso “ojo rojo” no solo sucede por la contaminación en la ciudad; también se deriva de la exposición a la luz y los rayos ultravioleta. La radiación hace que se parpadee menos, y esto lleva al ojo a buscar más oxígeno, expandiendo sus vasos y dándose el enrojecimiento de la zona.

Mito

Lentes, todo el tiempo

Algunos problemas requieren el uso de anteojos constante; otros, no. “Cuando son de miopía, hipermetropía y la combinación,  astigmatismo, se recomienda usarlos todo el tiempo porque es la manera de estar cómodos”, dijo Noriega. Para la presbicia —vista cansada—, solo cuando se va a leer.

Verdadero

Lo que se come es clave

“El valor de la dieta es muy grande”, dijo el oftalmólogo Fernando Noriega. Hay que  evitar la comida procesada y aumentar el consumo  de frutas y verduras, en especial las verdes que tienen antioxidantes; y las de color naranja que son  ricas en betacarotenos, que tienen una acción especial en la visión nocturna.

Mito

Todos los colirios sirven

Es sumamente importante consultarle  al oftalmólogo qué colirios usar. Noriega explicó que muchas soluciones incluyen esteroides, los cuales, con el uso crónico, pueden ocasionar glaucoma, que es irreversible y causa ceguera. “Lo que sí se puede usar libremente son lubricantes”, dijo el experto.

Mito

Las cataratas solo afectan en la adultez

Cuando se habla de cataratas se refiere al cristalino, el “lente” más importante detrás de la pupila. Desde infecciones pasadas de la mujer embarazada al niño, hasta golpes y procesos naturales en la tercera edad, las cataratas pueden afectar en cualquier momento.

The Present (El regalo) Cortometraje Animado en español

Un niño que recibe un cachorro como regalo. Al principio, el chico no muestra aprecio alguno por el cachorro. Pero luego él recuerda que tiene el mismo problema, y trata de aceptarlo. La conmovedora historia, basada en un comics de Fabio Coala, reflexiona sobre la importancia de las cosas sencillas y el amor propio “The Present” ya ha entusiasmado a los espectadores de todo el mundo en más de 150 festivales, ganando premios en Europa, Asia, EE.UU. y América del Sur.

RECOMENDACIONES PARA AYUDAR AL NIÑO CON TDAH EN LA SECUNDARIA

 ¿QUÉ ES EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD (TDAH)?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos más frecuente en edad escolar. Se caracteriza principalmente por síntomas de: · Inatención: despistes, olvidos, distracciones, no escuchar…, · Hiperactividad: excesivo movimiento en su asiento, se levanta, no para, habla excesivamente… · Impulsividad: responde sin pensar, interrumpe y es impaciente. Estos síntomas se dan en una intensidad más elevada que la esperable para su edad y maduración, e interfiere mucho en su rendimiento académico y en sus relaciones.

¿QUÉ DIFICULTADES TIENE UN NIÑO CON TDAH EN CLASE?

 Las dificultades de los niños con TDAH en la clase son:

Dificultad para escuchar y seguir instrucciones, tienen problemas para empezar cualquier trabajo y a menudo fallan en terminarlo. · Dificultad para concentrarse, se distraen fácilmente, son desorganizados y olvidadizos. · A menudo interrumpen conversaciones, hablan sin permiso o muy alto. · Tienen problemas para sentarse quietos o estar en su asiento durante un tiempo suficientemente largo para su edad. · Son bastante impopulares en clase porque son imprevisibles y su comportamiento puede llegar a ser irritante y difícil de controlar.