Cómo desarrollar la resiliencia en los niños

La resiliencia es la capacidad que tiene el ser humano para afrontar a las dificultades, los problemas y las adversidades de la vida, superarlas y transformarlas. Un niño que haya vivido en su temprana infancia alguna experiencia traumática y de gran dolor, puede recuperarse y sobreponerse a ello a través de la resiliencia. Es más, será capaz incluso de salir fortalecido. Se podría decir que la resiliencia es la entereza más allá de la resistencia.

Es importante, en la educación que se da a los hijos, que les enseñemos a que desarrollen la resiliencia, a través de conductas, del control de pensamientos y de actitudes que ellos pueden aprender con el ejemplo y orientación.

10 pasos para desarrollar la resiliencia en los niños

Cómo podemos desarrollar la resiliencia en 10 pasos:

1- Hacer y tener amigos

Enseñe y anima a tus hijos a hacer y tener amigos. Paralelamente, desarrolle una red familiar fuerte para que los niños se sientan amparados y aceptados. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Las relaciones personales fortalecen la resiliencia de los niños y les brinda con apoyo social.

2- Enseñar a los niños a ayudar a los demás

Ayude a tu hijo haciendo que él ayude a los demás. Ayudar a otros puede permitirle superar la sensación de que no pueden hacer nada. A través de trabajos voluntarios apropiados a su edad, así como de pequeñas tareas que les des, los niños podrán sentirse valorados. En la escuela, se podría ejercitar pequeñas iniciativas con la creación de maneras de ayudar a los demás.

3- Mantener una rutina diaria

Ayude a tu hijo a establecer una rutina diaria y a seguirla. El respeto a la rutina es un sentimiento reconfortante para los niños, especialmente a los más pequeños. Ellos necesitan saber que están cumpliendo y haciendo bien sus tareas.

4- Combatir la inquietud y la preocupación

Tan importante como seguir una rutina es no obsesionarse con ella. Enseña a tu hijo a concentrarse en sus propósitos pero también a descansar y hacer cosas diferentes. Es necesario que los niños estudien pero que también jueguen y se diviertan.

5- Enseñar a los niños a cuidarse

Es importante que todos cuidemos de nuestra salud, de nuestra apariencia, de nuestro descanso… Eso debe ser inculcado en los niños, desde pequeños. Con el ejemplo, podemos enseñar a los niños a cuidarse, a que se quieran, haciendo deporte, jugando, comiendo y durmiendo bien, etc.

6- Animar a los niños a fijarse metas

Fechas importantes como el inicio del año o un cumpleaños, son ideales para enseñar a los niños a establecer algunas metas en su vida. Objetivos que ellos pueden alcanzarlos. Así ellos experimentarán el valor del logro, de lo alcanzado, y disfrutarán de los elogios. Aprenderán que tener desafíos les hace sentirse ‘grandes’.

7- Alimentar una autoestima positiva

Ayuda a tu hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego ayúdalo a entender que esos desafíos pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para manejar desafíos futuros. Ayúdale a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñale a tomar la vida con humor y la capacidad de reírse de sí mismo. En la escuela, ayude a los niños a ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.

8- Enseñar a los niños a ver lo positivo incluso en las cosas malas

Fomentar una actitud positiva frente a las adversidades ayudará a los niños a enfrentarse a las dificultades con optimismo y positivismo. Que después de una tempestad siempre viene la calma y que no hay que desesperarse. En la escuela, los niños pueden escuchar cuentos y desarrollar actividades que muestren que la vida sigue después de las adversidades.

9- Estimula el autoconocimiento en los niños

Hay que enseñar a los niños que con todo se aprende y se crece. Ayude a que tu hijo vea cómo a lo que se está enfrentando puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considera conversaciones sobre lo qué ha aprendido cada estudiante después de enfrentarse una situación difícil.

10- Aceptar que el cambio es parte de la vida

Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayude a tu hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar con nuevas metas a aquéllas que puedan haberse convertido en inalcanzables. En la escuela, se puede discutir cómo los cambios han tenido un impacto sobre sus vidas.

Fuente consultada:
– Asociación Americana de Psicología

IMPORTANCIA DE LA GRAFOMOTRICIDAD

La grafomotricidad es el movimiento gráfico realizado con la mano para escribir. La base de la educación grafomotora es la motricidad fina, por lo que previamente se debe actividades para desarrollar la destreza de las manos y de los dedos ,así como la coordinación viso manual.

La grafomotricidad o desarrollo grafomotriz del niño tiene como objetivo fundamental completar y potenciar el desarrollo psicomotor a través de diferentes actividades.

De esta manera, se les prepara para el posterior aprendizaje de la escritura. En niños con necesidades especiales estas actividades potencian además la atención y la psicomotricidad fina fundamental en su desarrollo.

La grafomotricidad es un trabajo en conjunto de la unión de muchos músculos de la mano para así poder graficar o escribir, este trabajo aunque parece fácil es algo difícil que requiere de mucha practica además, cuando los niños logran tener una buena estimulación fina en las manos ellos no tendrán dificultades posteriormente para escribir. Para este trabajo se empieza con trazos simples como hacer líneas verticales, transversales, circulares etc aumentado el grado de dificultad para el niño

El niño tiene que tener un adiestramiento viso-motor y el afianzamiento de la seguridad y uniformidad del trazo, para prepararse en su caligrafía para la adquisición de una letra que resulte fácilmente legible. El objetivo es realizar movimientos manuales con una representación gráfica. Conseguir un control grafomotriz de los trazos gráficos, aprendiendo   cuáles son los movimientos básicos y evitando movimientos musculares inútiles.

Como reconocer a un niño con dificultades de grafomotricidad

•Tiene dificultades para tomar los crayones.

•Tiene dificultad al pintar

•Tiene dificultad para arrugar los papeles

•Tiene dificultad para ensartar cuentas

•Tiene dificultad para enredar papeles

•Tiene dificultad para hacer trazos

•Tiene dificultad para lanzar pelotas